Inicio » El artículo del mes

El poder de la ternura

1 de Septiembre de 2008 Sin Comentarios

Esta es una palabra que se ha ido perdiendo a través de los años, especialmente en una época como la nuestra, en que la velocidad en que nos movemos no nos permite detenernos a pensar en términos o situaciones que pudieran quitarnos nuestro valioso tiempo.

Por supuesto, bebés y niños nos inspiran gran ternura. De esa que surge y se expresa espontáneamente. De la que yo estoy hablando, es la que deberíamos demostrar entre adultos. Con nuestra pareja, nuestra familia, nuestros amigos.

No se confundan, a mí me gusta lo cursi o melodramático. No soy de las personas que lloran en las películas románticas. Pero soy una convencida de que el constante contacto físico ayuda en gran medida a tener buenas relaciones interpersonales. Que tiene el poder de disminuir la tensión ante una situación determinada, y acerca a dos personas a pesar de que pudiera haber grandes diferencias entre ellos.

Rozar un brazo, tocar el pelo, sonreír viendo a alguien directamente a la cara. Todo esto son ejemplos pequeños que expresan atención, cercanía y ternura. No hay más ciencia. Pero es nuestro miedo a la intimidad, lo que nos detiene.

Sentirnos vulnerables y expuestos es una razón poderosa para alejarse. Pero no hay manera tener una verdadera compañera, un amigo y pareja cercana, si no estamos dispuestos a la cercanía que representa el expresar que el otro nos importa. Toda relación implica un riesgo. En el trabajo, en la familia, en la pareja. En todas nos exponemos a ser lastimados o rechazados en un momento dado. Reducimos en gran medida este peligro cuando nos dedicamos a reforzar nuestras relaciones.

“El que no arriesga, no gana”, dice el refrán. Pero arriesgarse a lo tonto no tiene sentido. Siempre hay que tomar “riesgos calculados”. Preparar el escenario de tal manera que podamos reducir las posibilidades de rechazo, de desamor. Y depende en gran medida de nosotros, no de los demás. Tenemos la absoluta capacidad de construir nuestro destino. Al elegir nuestra pareja, al decidir nuestro comportamiento, nuestras palabras, gestos y actitudes, estamos armando, poco a poco, nuestro futuro.

Entonces, sólo hagamos lo que acerque y construya. Sólo digamos lo que nos unirá más a nuestros seres queridos. Sólo actuemos de acuerdo a lo que fortalecerá nuestras relaciones. Desechemos cualquier conducta, actitud o pensamiento que no siga este lineamiento. Y, si además de concentrar nuestra atención a este objetivo, lo rodeamos de contacto físico, estaremos en el camino adecuado para entablar relaciones estables, permanentes, que nos hacen felices.

________________________________________________________

Pregúntale a Mónica © Prohibida su reproducción. Septiembre, 2008

Deja tu comentario

No olvides dejar tu comentario. También pudes suscribirte a estos comentarios via RSS.

Por favor intenta mantener tu opinión relacionada con la anotación, no usar insultos, agresiones, o faltas de respeto al autor y otros participantes de la discusión, en caso de no hacerlo tu comentario podría ser borrado.

Este es un weblog habilitado para usar Gravatar. Para obtener el tuyo, por favor registrate en Gravatar.