Estoy enamorado y soy correspondido… pero en realidad, ¿cómo puedo saber si estoy listo para casarme? Esta es una de las preguntas más importantes que podrás hacerte, pues su respuesta determinará tu destino para siempre. Así que SIEMPRE hay que cuestionarse si las condiciones están dadas para hacer de tu matrimonio, la aventura más emocionante y feliz de tu vida.
Tener un buen matrimonio no es tan difícil… SÍ, ESO DIJE: no es tan difícil. Pero requiere de estar todos los días al pendiente del otro. ¿Qué necesita para ser feliz? ¿Se lo doy? ¿Le digo que lo(a) quiero? ¿Agradezco lo que hace por mí? ¿Valoro su presencia en mi vida y se lo hago notar? Esto significa sencillamente demostrar la importancia que tiene la persona con la que comparto mi vida.
El miedo es el más grande obstáculo al que nos enfrentamos en la vida. Por increíble que parezca, a veces preferimos quedarnos en una situación francamente mala, antes de decidirnos a hacer el esfuerzo que se traduciría en mejorar nuestras actuales circunstancias. Sin embargo, el cambio no necesariamente quiere decir que desecharemos lo que tenemos, sino algo más profundo: una transformación personal.
¡Por supuesto que es bueno dar regalos! Es una manera de demostrar nuestro cariño, de compartir la alegría del otro, de marcar una fecha especial… El regalo apropiado es el que no sólo le gusta al que lo recibe, pues demuestra que lo conocemos lo suficiente para saber qué le agradaría, sino que, también, está en nuestro presupuesto.